Los puntos se sitúan alrededor de la columna vertebral, cuello, columna dorsal, lumbar, codos, rodillas y caderas.
Bilbao, febrero de 2007.- La dificultad de hacer un diagnóstico a través de pruebas analíticas o radiológicas hace de la fibromialgia una enfermedad compleja y, en muchos casos, difícil de detectar. Así, cada vez más reumatólogos reciben casos por dolores del aparato locomotor derivados desde la Atención Primaria. En el marco de la formación continuada que fomenta Osasun Ikaskuntza Fundazioa-Fundación de Estudios Sanitarios, y en colaboración con la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Sección de Reumatología del Hospital de Basurto, se ha programado el “Taller de Fribromialgia”, que dará comienzo mañana martes, 6 de febrero de 2007, a las 18.00 horas en el Colegio Oficial de Médicos de Bizkaia.
“Ha sido un taller organizado a petición de muchos médicos de asistencia primaria que, por su propio interés y porque se encuentran con muchos de estos casos, han querido profundizar sus conocimientos en el diagnóstico de esta enfermedad”, explica el coordinador de este taller, Eduardo Ucar, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital de Basurto.
El curso, impartido por los docentes José Miguel Aramburu y Mikel Zubiri, comenzará con la presentación de dos casos clínicos y la asistencia de una paciente que ha accedido a que se le realice una exploración en presencia de los médicos con el fin de mostrar las dificultades y características de estos diagnósticos. Después, el psiquiatra Mikel Zubiri presentará dos casos clínicos con historias que muestran distintas maneras de contar el dolor, un aspecto de gran valor en el diagnóstico de esta enfermedad.
En la detección de la fibromialgia es fundamental atender la historia clínica del paciente, “depurar la historia del dolor, sitios, características, evolución y, también muy importante, ver cómo el paciente cuenta ese dolor”, afirma Eduardo Ucar. Además, debe hacerse una exploración física teniendo en cuenta los “puntos gatillo”, 18 puntos del cuerpo donde se localizan los dolores característicos de la fibromialgia y que, según apunta José Miguel Aramburu, del servicio de Reumatología del Hospital de Basurto, fueron establecidos en 1990 por el Colegio Americano de Reumatología. Esos puntos se localizan alrededor de la columna vertebral, del cuello, nuca, trapecio, columna dorsal, lumbar, codos, cara interna de las rodillas y cara externa de las caderas. Según los expertos, para que el diagnóstico de fibromialgia sea positivo se deben detectar al menos 12 puntos. “Existe una imagen característica que suele usarse para señalar todos esos puntos: el cuadro de Las Tres Gracias de Rubens”, apunta Eduardo Ucar.
A partir de ahí, el médico debe tener en cuenta que puede existir alguna otra patología detrás, ya que “el hecho de que un paciente tenga fibromialgia no excluye que pueda tener otra enfermedad, reumatológica o no”.
Por su parte, José Miguel Aramburu, del Servicio de Reumatología del Hospital de Basurto, explicará las características, diagnóstico y tratamiento de la fibromialgia a partir de casos clínicos. Según el experto, esta enfermedad se caracteriza por un dolor generalizado y crónico, fatiga y cansancio. Unos síntomas que suelen ser difícil de detectar porque no existen pruebas o datos objetivos para su diagnóstico. Así, Aramburu insistirá en la importancia de realizar una exploración física general —para descartar otros problemas— mediante presión con el fin de detectar los puntos de dolor.
En su intervención, el doctor Aramburu hará especial hincapié en la importancia de la educación sanitaria. “Hay que explicar al paciente el proceso de esta enfermedad, su evolución y cómo se puede aliviar sin medicación”, afirma. En este sentido, para el doctor el mejor consejo es que el paciente esté informado. “La fibromialgia produce mucho dolor, pero no es una enfermedad degenerativa ni incapacita a largo plazo. Que el paciente conozca todo esto le puede aportar tranquilidad”, apunta Aramburu. Además, estas personas deben evitar la ansiedad y aumentar su relajación muscular a través de calor o ejercicio físico moderado.